Filosofía celebra el Día Internacional del Libro con su Biblioteca de Facultad. 23 de abril 23, Día Internacional del Libro.

14 Abr 2023

23 de abril 23, Día Internacional del Libro

 

2025 – 50 años de la Facultad de Filosofía de la US

Filosofía celebra, en torno al Día Internacional del Libro, diversas actividades audio-visuales, gráficas y charlas por su próximo medio siglo de habitar con su Biblioteca de Filosofía.

https://filosofia.us.es/noticias/facebook-facultad-de-filosofia-videoclips-en-proceso-somos-bibliofilus-no-sin-nuestra

Filosofía libros libre

Entre las actividades de celebración programadas como arranque del 50 aniversario de la Facultad en 2025, se ha comenzado con una serie de videoclips de las bibliotecas de trabajo de profesorado e investigadores de la Facultad. Hay previsto un homenaje a la Biblioteca de Filosofía como habitáculo de libertad de pensamiento filosófico y de investigación de calidad, y una reivindicación del libro como parte y elemento esencial del filósofo y del profesor de Filosofía. También está previsto una serie de charlas y presentaciones de libros; exposición de libros de miembros de la Facultad; Jornada de charlas y Mesas redondas: “¿Qué significa para una Facultad de Filosofía una Biblioteca?” y “¿Qué es una Biblioteca de Filosofía?”; etc.

Por otro lado, y de aquí hasta finalizar el Aniversario, se irá dando cuenta de diversas actividades reivindicativas del sentido extenso de las humanidades, no sólo en sentido clásico sino en el tema de nuestro tiempo, de vínculo con las ciencias jurídicas y sociales, de conexión indeleble con las ciencias culturales, y de estrecha relación hoy día ineludible con las ciencias categoriales (matemática, física, biología, medicina, etc.). En el primer caso, se evidencia esta relación de mestizaje humanístico en el Doble Grado de Derecho y Filosofía que en el Curso 23/24 egresará su primera promoción; y a propósito de este acontecimiento se celebrará entre las Facultades Derecho y la de Filosofía unas Jornadas sobre “Filosofía del Derecho y derecho de la Filosofía”. En el segundo caso, la integración de las ciencias culturales como significado amplio y actual de “humanidades”, se aprecia en la titulación de la Facultad de Filosofía del Grado en Estudios de Asia Oriental (GEAO), único grado de Humanidades Andalucía-Tech de la Universidad de Sevilla (título compartido con la Universidad de Málaga). Y en tercer lugar, las nuevas humanidades que asumen el maridaje con las ciencias categoriales como matemáticas, física, biología, etc., están presentes en los programas de investigación conjunta y de actividades emergentes en el área de Lógica y Filosofía de la Ciencia, donde la Facultad ha recepcionado a un investigador capitaneando un grupo de siete investigadores de diversos campos humanísticos y científicos financiado con una ayuda “Consolidator Grant” del European Research Council dotada con casi dos millones de euros para un proyecto interdisciplinar sobre el Mediterráneo profundo. Constituyen también el ser de la Facultad de Filosofía investigadores e investigadoras con líneas de investigación en Historia y filosofía de la física, y también igual de la matemática; de historia y filosofía de la medicina; de filosofía de la psicología; de estética y nuevas tecnologías; de humanidades con tecnología y sociedad (asignatura e incluso una revista “Argumentos de Razón Técnica”, y Seminarios permanentes); filosofía aplicada a las cárceles; etc.

 

DA COMIENZO CON ESTA SIMBÓLICA FECHA DE 23 DEL 23 Y HASTA 2025 CELEBRACIONES Y REIVINDICACIONES DEL SER DE UNA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y DEL SENTIDO AMPLIO, NO SÓLO CLÁSICO SINO MODERNO Y CONTEMPORÁNEO, DE LAS “HUMANIDADES” HOY EN EL SIGLO XXI.

 

La voz Humanidades es hoy el nombre de una cosa muy determinada que fue en otros tiempos y ya no existe, a saber, una cierta configuración de los estudios ya pretérita. Su significado es arqueológico; entenderla supone ya cierto saber y, en consecuencia, es a estas fechas más bien un signo terminológico que una palabra de la lengua. Además, aun como término, apenas se la emplea. Pero basta con ahuyentar de ella este sentido demasiado restricto y dejarla funcionar en su espontaneidad para que, sin más, nos diga precisamente lo que ahora queremos nombrar: el conjunto de los hechos propiamente humanos. Es curioso que esta palabra parece como si, por su propia virtud, hubiera intentado siempre significar eso y lo extraño prima facie es que no se le haya permitido nunca vivir efectivamente en la lengua emitiendo su más natural sentido. […]. La dicción «Humanidades» liberada así y pudiendo actuar como voz vulgarísima nos consigna directamente a los fenómenos en que la realidad humana aparece, y ello sin limitación alguna y sin prejuzgar la más tenue interpretación. […]. Quisiéramos emprender una serie de estudios sobre las más diversas dimensiones en que se desparrama el enorme asunto «vida humana». Para ello buscamos una amplia colaboración. (J. Ortega y Gasset, Prospecto del Instituto de Humanidades [1948], en OC, Revista de Occidente – Alianza ed., Madrid, 2ª ed., 1964, t. VII, pp. 15 y 17).

El discurso de las humanidades se enfrenta con el hombre como todo, desde una perspectiva que pretende abarcarlo antes de toda división, y respetando la esencial unidad de lo ético y lo cognoscitivo. Pero todo lo humano es una biografía en que el hombre hace camino al andar, está en perpetua búsqueda. […]. El discurso humanístico es el discurso humilde de la verdad, pero no es un discurso débil. La humildad se funda en que no pretende ejercer poder sino invitar a compartir la visión de las cosas. Por eso el discurso del humanista es completamente contrario al del predicador, el político, el abogado y el comerciante. Todos ellos hablan desde un interés. El humanista, en cambio, busca y señala. […]. El último criterio en humanidades para saber si hemos acertado o estamos en error, es el diálogo. […]. Esta postura es enemiga del dogmatismo, pero no es relativista. Propone el entusiasmo de la búsqueda y la aceptación madura del error. De ahí que las humanidades sean la postura crítica contra toda falsificación aparente, contra los lenguajes del interés y del poder. […]. Ortega veía como signo del hombre masa la ingratitud frente a los héroes de la ciencia, la técnica y la democracia liberal, que habían hecho posible el progreso de nuestro tiempo. Nosotros acariciamos el mayor respeto y agradecimiento a la técnica y a la ciencia. (Ciriaco Morón Arroyo, Las humanidades en la era tecnológica, Nobel, Oviedo, 1998, pp. 287-288).

La importancia que tiene la filosofía para la economía sugiere algo más, lo que constituye otro tema de mi trabajo: necesitamos una educación bien fundada en las humanidades para realizar el potencial de las sociedades que luchan por la justicia. Las humanidades nos proporcionan no solo conocimientos sobre nosotros mismos y sobre los demás, sino que nos hacen reflexionar sobre la vulnerabilidad humana y la aspiración de todo individuo a la justicia, y nos evitarían utilizar pasivamente un concepto técnico, no relacionado con la persona, para definir cuáles son los objetivos de una determinada sociedad. No me parece demasiado atrevido afirmar que el florecimiento humano requiere el florecimiento de las disciplinas de humanidades. Por lo tanto, agradezco que la Fundación Príncipe de Asturias haya reconocido a las humanidades como una parte importante del pensamiento social para el futuro. (Martha C. Nussbaum, Discurso por la recepción del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012).

La Universidad, como bien dice Jacques Derrida, debería ser también “el lugar en el que nada está a resguardo de ser cuestionado” (La Universidad sin condición, p. 14), o sea, espacio para el pensamiento crítico y no sólo para la investigación científica y la enseñanza superior. Este carácter crítico de la “Universidad sin condición” –demandado por el filósofo de la deconstrucción– debe, ciertamente, quedar reflejado en la salvaguarda de la filosofía –en concreto– y de las Humanidades –en general. A ellas habría que que confiarles por excelencia el principio de libertad que una Universidad debe representar –como demandaba Kant para la Facultad de Filosofía en Der Streit der Fakultäten [1789] salvaguardándola de cualquier poder exterior, sobre todo del estatal– y tener asegurada una libertad incondicional de pensar, criticar y juzgar, y de decir lo verdadero, mas no sólo dentro de la Universidad, sino públicamente en el espacio externo de la vida civil. (José M. Sevilla, Para una crítica de la razón problemática, Anthropos, Barcelona, 2011, pp. 399-400).

Véase: https://filosofia.us.es/noticias/facebook-facultad-de-filosofia-videoclips-en-proceso-somos-bibliofilus-no-sin-nuestra

 

Facultad de Filosofía 2023